10 febrero 2005

Quienes somos.... Posible manifiesto fundacional

MANIFIESTO FUNDACIONAL

1. ¿QUIENES SOMOS?
Nosotros somos los que …
Hemos vivido la mayor parte de nuestras vidas y creemos en una sociedad democrática dentro de un Estado con milenios de historia llamado España, basada en una Constitución que es un instrumento básico pero susceptible de mejora.
Trabajamos, producimos, creamos y aportamos valor a nuestro entorno, desde los valores de la igualdad, el respeto, la iniciativa emprendedora y la libre empresa.
Hemos alcanzado nuestra posición actual por el único camino de nuestro esfuerzo intelectual y profesional, y gracias al apoyo y trabajo de nuestras familias y allegados.
Rechazamos amiguismos, herencias o privilegios por nacimiento o lazo familiar, y apostamos por el derecho de los ciudadanos a alcanzar su máximo nivel de desarrollo personal independientemente de su origen familiar, social o de sexo.
Respetamos las leyes, cumplimos las normas y reglamentos. Pagamos el IVA, el IRPF, el IBI, y todas las tasas y los impuestos que se nos solicitan. Abonamos nuestras cuotas a la seguridad social. Pagamos nuestros créditos e hipotecas. Informamos al Estado de los datos que nos solicita.
Convivimos y compartimos nuestras vidas laborales y privadas con personas de toda procedencia, ideología, origen étnico o religioso sin necesidad de preguntar por esos orígenes u orientaciones, y sin que los mismos afecten a nuestro trato humano o profesional.
Vivimos sometidos a circunstancias que restan el tiempo y las posibilidades necesarias para disfrutar con plenitud de nuestras familias y entorno más cercano.
Nos sentimos cómodos con el concepto de España, con su historia reciente o pretérita, considerándola no como una base para la demanda, el enfrentamiento o la exigencia, sino como una fuente de experiencia que nos hace más ricos como grupo humano y nos pueden ayudar a evitar errores del pasado.
Sentimos la riqueza de la variedad de los pueblos, ciudades, comarcas, regiones y comunidades de nuestro país como una fuente de oportunidades para todos al servir de amalgama y contraste, con enormes oportunidades de encuentro y mejora.
Reivindicamos la herencia cristiana presente en nuestra cultura y costumbres comunes, sin por ello tratar de imponerlas a terceros ni en su asunción ni en su práctica.
Respetamos las ideas y su libre expresión siempre que incorporen el respeto a las ajenas y el derecho a que otros comuniquen sus ideas.
Rechazamos la violencia gratuita, especialmente sobre el débil, el desamparado o el inocente , y entendemos el ejercicio de la fuerza como el recuso último de la sociedad para protegerse y defender sus valores más esenciales.
Nuestros símbolos de identidad son los reflejados en la actual Constitución Española. La base de estos símbolos son nuestra historia y nos sentimos tan cómodos con la Cruz de San Andrés que lucieron nuestros tercios, como la bandera roja y gualda diseñada por el Rey Carlos, como con los dibversos escudos que representan españa. Incluso los monarquicos, ya que son parte de nuestra historia. Sin excluir que los territorios que lo deseen empleen los símbolos que consideren más apropiados para representarse, pero como parte de un todo unido y fecundo.

Y sin embargo somos los
No recibimos del Estado los servicios que ayudamos a mantener, viéndonos obligados a pagar de nuestro bolsillo guarderías, colegios, servicios médicos, planes de pensiones, transporte, ….
No sabemos si recibiremos la pensión justa en base a las aportaciones que estamos haciendo de forma constante y creciente a un sistema en manos de políticos irresponsables.
No entendemos la pervivencia de determinadas instituciones y procesos elitistas, no igualitarios y discriminantes, como la Monarquía, que sirven de lastre para el verdadero desarrollo igualitario y democrático de nuestra sociedad.
No estamos involucrados en el proceso político , monopolizado por políticos profesionales, con grupos endogámicos y orientados a saciar sus propios intereses.
No compartimos la actividad de las administraciones públicas dedicadas a derrochar el erario público en gestos populistas sobre temas intrascendentes para los verdaderos problemas y necesidades de la Nación.
No entendemos el rechazo a nuestra forma de pensar y vivir por parte de una dictatorial línea única de pensamiento teóricamente progresista que nos califica genéricamente como “la derecha”, nos acusa de situaciones y posiciones en las que no vivimos y nos descalifica permanentemente tratando de anular nuestro propio derecho como ciudadanos a expresar nuestras ideas con libertad.
No compartimos a la vulneración sistemática y gratuita de las leyes, las normas y los principios básicos de convivencia, muchas veces con el apoyo o aquiescencia de las propias administraciones.

Y formamos una mayoría “cabreada” por todo lo anterior


En definitiva, NOSOTROS LOS ESPAÑOLES

2. ¿QUÈ QUEREMOS? (próximamene en este weblog)