27 septiembre 2005

El lobo que hablaba(Fábula política española)

Habia una vez un Lobo feroz que comía cuantas ovejas se encontraba. Lo más terrible es que llevaba tanto tiempo matando que ya mataba a las ovejas por placer y no se las comia. Nadie sabia si era un lobo que se habia vuelto malo o un hombre malo que, hechizado por su maldad, se había convertido en Lobo.
El caso es que había dos campesinos. Uno era el campesino Dialogante, que tenía el dialogo como unico objetivo y presumía de su talante en el bar del pueblo, donde pasaba la mayor parte del tiempo soltando discursos, y caia muy bien a lo más jóvenes del pueblo.
El otro era el campesino pragmático, que no caia tan bien en los jóvenes del pueblo, que no era un gran orador, pero que producía las mejores ovejas y queso de la comarca, aportando valor a todo el valle.
El día que el Lobo atacó el rebaño del Dialogante, cada vez que una oveja era devorada, el Dialogante emprendía un proceso de hablar con el Lobo. El Lobo contestaba que su deseo de comer ovejas era consustancial a su idiosincrasia, y culpa, en todo caso, de la oveja reaccionaria y de la presión provocada por la sociedad rural retrógrada que no respetaba su deseo de liberación personal. El Dialogante le daba la razón tan solo en parte, pero le pedía que mantuviera siempre abiertos los cauces de diálogo. El Dialogante estaba muy satisfecho porque estaba siendo abierto, mostrando un magnifico talante y la solución negociada al conflicto estaba cerca. Sin embargo pronto todas sus ovejas fueron comidas.
El día que el Lobo atacó el rebaño del pastor pragmático, las cosas fueron muy distintas. Cuando el pastor vio como el Lobo devoraba a la primera oveja, corrió a la casa, cogió la escopeta y mató al Lobo de un certero disparo. Con la muerte del Lobo se acabaron las muertes de ovejas, incluidas las nuevas que compró el Dialogante.

Moraleja 1: El dialogo no puede ser un fin, es tan solo un medio.
Moraleja 2: El dialogo con el asesino que quiere seguir siendo asesino unicamente causa más muertos
Moraleja 3: Mientras en las sociedades normales el heroe será siempre el prágmático que elimina la amenaza de lobo para sí y los demás, sin embargo en la España de 2005 el heroe es el ZP que habla con el Lobo. No me pregunten por qué.
Moraleja 4: En España se olvida que es el deber del pastor el defender a sus ovejas, con todos los medios a su alcance.

1 comentario:

Anónimo dijo...

La pena de este país que ya nadie llama España es que estamos rodeados de lobos vestidos de corderos y nadie se da cuenta de que es sólo un disfraz para comerse rebaños enteros... lo pero está aún por llegar por que España se haya dividida y la escisión las han hecho los que van de dialogantes calificando de buenos a los suyos, a los guais, a los progres, a los independentistas, a los okupas, a los drogatas, a los abortistas y el resto son malos. Son los mismos que desconocen la diferencia entre el bien y el mal, que visten de diaógo su falta de estrategia para enfrentar los problemas y su cobardía.