27 octubre 2005

El ministro y caperucita

Sr. Ministro, no hay deshonra en no tener estudios, lo hay en faltar a la verdad.

Por ahora sabemos que en el gobierno hay licenciados=N-1. Es decir, que Montilla no tiene ni segundo de carrera. Estamos hablando del super-ministro con competencias desde el espectro radioeléctrico hasta al turismo(el principal aporte al PIB nacional). En realidad N-2, ya que reconoce estudios de derecho y económicas, que, según se ha filtrado, tuvo que dejar ya que "trabajaba y le resultaba imposible compatibilizarlos"
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Tiene narices, igual que la mayoría de nosotros que hemos trabajado desde primero de carrera(si no antes), y hemos logrado compaginar nuestros trabajos no solo con carreras, sino con formacion posterior(pagada de nuestro bolsillo) y con vidas familiares(con sus gastos y necesidades de tiempo). POr no hablar de la practica de deportes o el dolce fare niente, totalmente humano.
¡Es Fantástico! Ya puesto podía haber tenido un poquito de creatividad: Pobrecito Montilla, que tenía que recorrer 10 kilometros a pies para ordeñar la vaca, antes de fabricar con sus manos y sin herramientas un autobús que les llevaba a él y sus amiguitos catalanes a la universidad popular que tenían que limpiar al final de las clases y hacer los deberes mientras cuidaban de su anciana abuelita. Y además aprendió nacionalismo catalán en un libro heredado de su vecinito Carod.

Sr. Ministro, no hay deshonra en no tener estudios, lo hay en faltar a la verdad.