22 noviembre 2005

Los agentes comerciales catalanes y su visión de la situación...

He leido que, los agentes comerciales catalanes han detectado una caída en los pedidos recibidos del resto de España “debido al clima político enrarecido”. También consideran preocupante el hecho de que perciben cada vez mas dificultades para cerrar tratos fuera de Cataluña. Según su presidente, los viajantes catalanes quieren “vender sin que la política, el nacionalismo, la zona geográfica o el idioma de las empresas afecte a su labor comercial”. Señores viajantes catalanes, su capacidad de razonamiento y de percepción de la realidad esta próxima a cero.

Sr. viajante catalán: si en Cataluña existen asociaciones culturales financiadas por la “Generalitat”(Omnium...) que tienen listas de productos etiquetados en catalán (BUENOS) y otros en castellano (MALOS), esto está votado/aceptado por la mayoría de los catalanes; si vds. escriben cartas, incluso las comerciales, en idiomas que saben que fuera de su región no se entienden; si desde los medios de comunicación que vds. compran se llama gorrones a los extremeños o mantenidos a los andaluces, y centralistas a los madrileños; si se vota a políticos que alientan las diferencias para sacar ventajas sobre otras partes de España; si se vota a políticos que subvencionan la rotulación comercial en catalán y la penalizan en español y que pide a sus guardias urbanos que se dirijan al turista en catalán, entonces entendera, incluso vd. que en otras zonas de España ejerzamos nuestro derecho a comprar productos que nos resulten mas agradables.

La reacción de los consumidores españoles, es justamente eso, una reacción, que es consecuencia de acciones previas, acciones de los políticos catalanes a los que vds. votan elección tras elección desde hace casi 30 años. Pues bien hasta aquí hemos llegado, parece ser que la respuesta que merecen no vendrá de los políticos españoles que no han sabido sino ceder a sus exigencias, cada día mas peregrinas, sino que llega de los españoles de a pié. Estamos en nuestro derecho, voto lo que quiero y compro lo que quiero.

En esto, parece que la solución de ZP es poner cuotas de compra de productos catalanes a los españoles (lo mismo que con las ministras), como no puede hacerlo por decreto como le pide el cuerpo ha decidido crear monopolios sobre el mercado español, en eso están.

Gómez Bur